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Mujeres del SutNotimex padecen todo tipo de violencia en la huelga

Por José Luis Simón/ENTREVISTA

Ciudad de México, 25 de noviembre 2021

Érika González Reyes vive diferentes tipos de violencia en la huelga del Sindicato Único de Trabajadores de Notimex (SutNotimex) y todo ese cúmulo emana del gobierno que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador.

El 21 de noviembre pasado cumplió 21 meses de huelga y forma parte de ese 80 por ciento de mujeres que hoy están con sus banderas rojinegras a causa de otra mujer, Sanjuana Martínez, quien al llegar a la dirección de Notimex aplicó el terrorismo laboral.

En el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer, este jueves 25, González Reyes, egresada de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Aragón de la UNAM, dijo que son varias violencias las que tiene que vivir en esta huelga.

Una de ellas es la que ejerce el gobierno contra la trabajadora y el trabajador al no dar solución a este conflicto, sin considerar, además, la condición que se tiene como mujeres, en algunos casos como madres, jefas de familia, como es su situación. “Para mí, es violencia y viene del gobierno”.

También agrega la violencia psicológica y emocional, porque permanecer en huelga y sin salario deriva en la pérdida de estabilidad y tranquilidad para llevar el día a día en el hogar.

Cada jornada, los trabajadores se tienen que trasladar a los campamentos para mantener la huelga, lo que significa estar en la banqueta y prácticamente a la intemperie y a la exposición de todo.

Por eso, la entrevistada señala que el hecho de estar en la calle también expone a la violencia que hay en la sociedad, la agresión que se puede recibir de las personas que no entienden de qué se trata el movimiento, de la gente que no está de acuerdo, al considerar la teoría de oposición al gobierno, cuando sólo se defiende el derecho laboral y la justicia.

Añade la participación y desarrollo de las marchas y los mítines para visibilizar la injusticia laboral y exigir solución a las autoridades, donde se siente la vulnerabilidad de que la violencia puede pasar.

Tan es así que durante un plantón en Palacio Nacional un individuo amenazó de muerte a un compañero; en dos ocasiones, otras huelguistas fueron encapsuladas por policías por manifestarse frente al mismo recinto y en varios mítines hubo intentos de atropellamiento.
“La violencia que nos puedan hacer sentir, más allá de la intención. Ahí deriva que uno sienta esa violencia emocional y psicológica”, indica quien nació el 18 de junio de 1973 en el entonces Distrito Federal.

Sanjuana, una mujer que violenta mujeres

La violencia llegó a Notimex con el nombramiento de Sanjuana Martínez como directora, al fomentar el terrorismo laboral en clara violación al Contrato Colectivo de Trabajo, la Ley Federal del Trabajo y la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos y en plena huelga sigue con su violencia con acoso judicial y político, en especial a la secretaria general del SutNotimex, Adriana Urrea.

“No puede ser que las mujeres nos veamos violentadas por otra mujer, cuando se supone que deberíamos tener esa empatía, la solidaridad y no dejarnos tan expuestas, porque, si bien entendemos que en cada cambio de gobierno pueden suceder esos temas de despidos y de liquidaciones, lo que no se vale es la completa ilegalidad y, sobre todo, la incongruencia de que una mujer, que siempre se ha manejado como defensora de los derechos de las mujeres, haga eso. No, no suena congruente”, lamenta.

La incongruencia también la ve en el actual contexto donde las mujeres cada día se mueven más en grupo, lo que quiere decir que se deben apoyar unas a otras, comprenderse, respaldarse y protegerse.

Quien ingresó a Notimex en 1997 esperaría apoyo y respaldo de un servidor público y no dudaría que una funcionaria tendría que ser más comprensiva con las situaciones que vive una mujer, por las condiciones en las que se tiene que mover en la sociedad, en el trabajo, en la ciudad; una mujer que es madre de familia, que cuida de sus padres.

“Por el simple hecho de ser mujer, aunque nos quieran vender la historia de que somos iguales y que los riesgos los padecemos de igual manera, sabemos que las consecuencias nunca van a ser las mismas de una agresión –física y sexual– para un hombre que para una mujer y en ese sentido uno esperaría que otra mujer comprendiera eso; sin embargo, no ha entendido, en lo más mínimo, de lo que se trata el respeto hacia el género”, comparte.

El Presidente debe defender a la mujer

La violencia contra la mujer se desprende de varias fuentes y el presidente Andrés Manuel López Obrador es uno de los que puede combatirla.

Por eso la pregunta natural es ¿Qué le dirías al Presidente si lo tuvieras enfrente? Y surge la respuesta espontánea: ¡Que deje de fingir!, porque tiene una actitud sumamente machista. Siempre lo ha sido, pero creo que en esta ocasión, siendo Presidente, tendría que tomar otra actitud.
Lamenta que López Obrador “no ha asumido su postura como Presidente, que es defender desde una mujer hasta el grupo más grande de mujeres, y ha tenido comentarios y respuestas a situaciones que uno no se las cree”.

Por ello, cita como ejemplo cuando el mandatario fue a Guerrero y le preguntaron por la venta de niñas y su respuesta fue “no vengo a ver eso, porque eso no es la regla”. Y enfatiza que “así fuera una niña o una mujer, él tendría que trabajar para protegerlas”.

Analiza que más allá del discurso, es la actitud y la forma en que está viendo a la mujer, solamente como un ente productivo, que aporta a la formación de la sociedad; entonces, tiene que involucrarse mucho más en la problemática que padece la mujer en todos los sentidos.

También ve que el Presidente tiene que reforzar en serio las acciones que se llevan a cabo, porque no está haciendo nada distintito a los demás gobiernos y no está haciendo lo que dijo que iba hacer por las mujeres.

La mujer, ser de acción

La filosofía global de Érika Mercedes González Reyes es que las mujeres deberían apoyarse, pero de repente “encontramos en nosotras mismas el freno, el tope y el obstáculo para seguir avanzando en algún objetivo, sea cual sea”.

Desconoce si de repente les ha faltado ser menos egoístas, porque hay pruebas de que juntas pueden hacer muchas cosas, de que la fuerza de la mujer es muy importante, no por el arrastre que puede tener en lo que dice, sino porque comenta las cosas cuando ya las está haciendo.

“La mujer es a la acción, es a los hechos. No es que trate de hacer menos a los compañeros hombres, simplemente es la forma en que nosotras somos, llámale por genética, formación, cultura, ideología o por lo que tú quieras; todo lo que somos como mujeres siempre nos lleva a hacer las cosas. Las estamos pensando cuando ya las estamos haciendo. Somos seres de acción y de acción simultánea al pensamiento”, afirma.

Abunda que se ha demostrado con las madres, las esposas y las abuelas que cuando ellas faltan se mueve toda la base familiar y cuando son fuertes, las familias se mantienen fuertes, y siendo la familia la base de la sociedad, se debe considerar mantener esa fuerza en las mujeres: Apoyarlas y cuidarlas en cuestión de salud, económica, anímica, emocional, psicológica, porque esa es la raíz del árbol.

“Me gustaría, si fuera algo así como una petición al cielo, como idílica, que fuéramos menos egoístas con nosotras mismas, más solidarias, ir siempre en conjunto y que no se olvide que ser mujer es ser hermana, hija, madre, abuela o, simplemente, Mujer”, concluye.

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