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Mientras AMLO lucha contra el influyentismo, a Sanjuana Martínez y a Rosario Piedra les vale

  • La directora usó sus influencias en la Policía Federal, en la Guardia Nacional, en la Secretaría de la Función Pública, en la Fiscalía General de la República y en la Comisión Nacional de Derechos Humanos para no acatar la huelga.

Ciudad de México, 8 de noviembre 2021

Por José Luis Simón/ARTICULO DE OPINIÓN

“No me pertenezco. Yo no le puedo fallar al pueblo. No se puede permitir la corrupción, la impunidad, el influyentismo o el amiguismo, el nepotismo. Ninguna de esas lacras de la política”, dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador en su conferencia de prensa matutina del 4 de diciembre del 2020.

Acabar con el influyentismo y el amiguismo es una de las tantas banderas que enarboló López Obrador durante sus 23 años de lucha social por llegar a la Presidencia de la República, y al lograrlo, ratificó su intención de acabar con ese lastre y otros como la corrupción, la impunidad y el nepotismo.

Sin embargo, hay algunos oídos sordos en su gobierno y el influyentismo y el amiguismo continúan de manera descarada, como el contubernio entre la directora general de Notimex, Agencia de Noticias del Estado Mexicano, Sanjuana Martínez, y la presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Rosario Piedra Ibarra, y otros actores.

Al escritorio de los servidores públicos llegó, desde el 13 de junio de 2019, el memorándum emitido por el Jefe del Ejecutivo en el que se lee: “Me dirijo a ustedes con la instrucción clara y precisa de no permitir, bajo ninguna circunstancia, la corrupción, el influyentismo, el amiguismo, el nepotismo, ninguna de esas lacras de la política del antiguo régimen”.

En el segundo párrafo del documento, el Presidente subraya que “todos estamos obligados a honrar nuestra palabra y cumplir el compromiso de no mentir, no robar y no traicionar la confianza de los mexicanos”.

Pero nada de eso vale para Sanjuana Martínez y Rosario Piedra. El Estado mexicano quiere brindar protección a Martínez Montemayor con el argumento de ataques a su persona y familia por la labor que realiza como directora de Notimex.

Quienes integran el Sindicato Único de Trabajadores de Notimex (SutNotimex) nunca han tocado a Sanjuana Martínez ni con el pétalo de una flor. Es la directora de Notimex quien ha desarrollado una violencia contra los trabajadores de Notimex, y aunque todo está documentado, el Estado mexicano se niega a verlo.

A su llegada a Notimex, Martínez Montemayor llevó a cabo terrorismo laboral, realizó más de 200 despidos injustificados -entre ellos el de una embarazada-, liquidaciones -algunas al 45 por ciento de lo que correspondía-, entre otros atropellos, todo en franca violación a la Ley Federal del Trabajo y al Contrato Colectivo de Trabajo.

Al iniciar el SutNotimex la huelga, el primer minuto del 21 de febrero de 2020, continuó la violencia de Sanjuana Martínez y comenzó su influyentismo, con lo que se desató la furia del Estado mexicano contra los trabajadores.

A pesar de que la puerta principal se encontraba reforzada con cadenas desde el interior del edificio, sede oficial de Notimex, la directora de la agencia hizo una denuncia pública de secuestro y el 26 de febrero de ese año llegó al lugar una aparatosa caravana de grandes camionetas con personal de la Policía Federal y de la Coordinación General de Servicios Periciales, de la Fiscalía General de la República (FGR).

Tras ingresar al edificio por la parte del estacionamiento, los elementos policiales y peritos echaron abajo la mentira de Sanjuana Martínez y aclararon: ¡No hay tal secuestro!

De risa la mitomanía de la directora de Notimex, quien al mismo tiempo exhibió las verdaderas intenciones del Estado mexicano contra los trabajadores. El abuso de poder de Sanjuana Martínez se evidenció también el 9 de abril de 2020, cuando envió a elementos de la Guardia Nacional al campamento del SutNotimex ubicado en la calle Morena 110, en la colonia del Valle, para intimidar a las mujeres huelguistas que en ese momento se encontraban ahí.

Los guardias nacionales llegaron con ametralladoras en mano, como si se tratara de un operativo contra narcotraficantes. Las reporteras Elizabeth Rodríguez y Gloria Islas, armadas únicamente con su voz, la razón y la justicia, defendieron con todo el campamento y la huelga.

Los uniformados acompañaban a Fernanda Ozuna, del área jurídica de Notimex, y a representantes de la empresa Casanovarent, porque existía una denuncia de la Dirección de la Agencia por automóviles “secuestrados” en ese domicilio.

Tras la comprobación con documentos de la legalidad de la huelga, se impuso el sentido común de los elementos de la Guardia Nacional, quienes se retiraron al comprobar que se trataba de un asunto laboral. Una vez más, Sanjuana Martínez evidenció su mitomanía.

La directora continuó con la violación a la huelga e instaló en marzo de 2020 una oficina alterna pero ilegal de Notimex en la calle África 15, en la colonia La Concepción, de la alcaldía Coyoacán, donde el 11 de noviembre el SutNotimex se instaló en campamento y colocó las banderas rojinegras.

Debido a ello, Sanjuana Martínez denunció a Adriana Urrea Torres, secretaria general del SutNotimex, por allanamiento, argumento que fue desechado por las autoridades, porque ningún huelguista ingresó a ese domicilio.

Además, el 16 de julio de 2021 la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje (JFCA) reconoció que Sanjuana Martínez estableció que en ese lugar una sede ilegal de operaciones de Notimex.

La violencia de Sanjuana Martínez contra los huelguistas se desparramó por otros canales y encontró como aliada y en pleno influyentismo a la entonces titular de la Secretaría de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval, quien archivó las denuncias que presentaron los trabajadores contra la directora de Notimex, y en cambio sí dio curso a las denuncias por supuesta corrupción y “huachicoleo” informativo en contra de Urrea Torres.

En el camino se judicializó el caso y en un acto más de influyentismo se sumó la FGR, quien citó a audiencia a la secretaria general del SutNotimex, en un intento por descabezar el sindicato y desmembrar la huelga.

También está la propuesta del vocero de la Presidencia de la República, Jesús Ramírez Cuevas, quien planteó un regreso a las labores de los huelguistas a la agencia, pero sin su secretaria general, lo que significó una clara violación a la vida sindical de los trabajadores, amparada por la Constitución Mexicana.

Fue del dominio público que mediante una campaña de desprestigio en redes sociales, la directora de Notimex violentó a periodistas críticos del gobierno de López Obrador, a integrantes del propio gabinete federal, como el entonces secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán, así como a los huelguistas. A través de cuentas oficiales y de bots atacó una y otra vez, haciendo uso indebido de dinero del pueblo.

Ante esta lista de hechos violentos de Sanjuana Martínez, la titular de la CNDH, Rosario Piedra,insiste en que el Mecanismo para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas (MPPDDHP) de la Secretaría de Gobernación, debe otorgar medidas de protección en favor de la periodista.

¿Cómo Rosario Piedra quiere protección para una funcionaria pública en calidad de periodista? ¿Cómo Rosario Piedra da permiso a Sanjuana Martínez de violentar los derechos laborales y humanos de los huelguistas? ¿Cómo Rosario Piedra se niega a ver todas las arbitrariedades de la directora de Notimex? ¿Cómo Rosario Piedra también se niega a ver que Sanjuana Martínez lleva gastados 440 millones de pesos del erario público en plena huelga? ¿Cómo el presidente Andrés Manuel López Obrador da instrucciones a Sanjuana Martínez a sentarse a negociar y poner fin a la huelga y ella lo ignora? ¿Así se combate el amiguismo y el influyentismo?

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