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Guillermo “Rayita” Granados afrontó un despido de Notimex, con dignidad y con su cámara en mano

Por José Luis Simón/ENTREVISTA

Ciudad de México, 2 de diciembre de 2021

Como todo un profesional y siempre con la camiseta de Notimex como su segunda piel, Guillermo Granados de la Vega, llamado por sus amigos como Rayita, tiene a la fotografía como su modo de vida, pero tomó la dignidad como la única manera de defender su trabajo de años en la agencia que Sanjuana Martínez llegó a destruir.

El reportero gráfico recuerda que poco antes de las 15:00 horas del martes 13 de agosto de 2019 apareció el portero Guillermo Ochoa por la puerta de salida del área de vuelos de Europa del Aeropuerto Internacional “Benito Juárez” de la Ciudad de México, después de ocho años de aventura y muchas jornadas exitosas.

Su regreso al club América generó que una multitud asistiera a su llegada, entre admiradores y medios de comunicación, y en esa comitiva estaba el experimentado fotógrafo Guillermo Granados, quien agudizó sus sentidos con cámara en mano y su inspiración para dar clic en el ángulo e instante adecuados.

Apenas apareció la figura del de cuna futbolística azulcrema, Rayita accionó su cámara fotográfica y después de varios disparos, entre un lento andar del futbolista en medio de unos eufóricos aficionados, se dio cuenta que ya tenía las fotos necesarias para mandar a su departamento en Notimex.

“Pero con esa idea de sacar algo más, lo seguí hasta el estacionamiento”, compartió quien como todo un profesional y con la camiseta de la Agencia como su segunda piel, buscó una estampa todavía mejor.

Aquella masa humana se movió sin dirección y Rayita contó que “la gente se aventó como si hubiera existido un accidente, un incendio o una pamplonada (cuando el toro corre por la calle sobre unas personas en la Feria de San Fermín en Pamplona, España) y me agarran descuidado, porque cambiaba un lente, con la cámara en el pecho”.

En ese momento, la masa humana fue hacia donde él estaba y detrás de su cuerpo ya no hubo espacio, sólo una pared de cemento y nada por hacer ante unas 700 personas en un reducido recinto.

Mentalmente estaba preparado para ver una multitud, pero jamás visualizó quedar ahí atrapado con la cámara y el telefoto pegados al pecho. “En ese momento sentí que me tronó algo. Oí el ruido y sentí el trancazo. Escuché el crac, como si se me hubiera roto una costilla”, expresó.

Pero eso no detuvo al compañero, vio sus fotos, las seleccionó y las envió a la oficina de Notimex y también habló con la subdirectora de fotografía, Constanza López, a quien le explicó lo sucedido y ella le preguntó “¿cómo te sientes?”, él compartió que “sí me duele, pero puedo trabajar todavía” y ella le pidió que cuando llegara a su casa “por favor te vas a ver al doctor”.

Pero Rayita se fue a otra sala de espera de la Terminal 2 para dar cobertura a la llegada de seleccionados mexicanos que regresaron de los Juegos Panamericanos Lima 2019, a pesar del dolor entre la parte del pecho y la clavícula izquierda.

“Estoy acostumbrado a las multitudes, a los empujones y que muchas veces los policías no te dejan trabajar y en ese momento los muchos aficionados del América generaron el caos. Eso es parte diaria de una labor que hacemos nosotros, los fotógrafos. No nos espantamos, al contrario, nos eleva la adrenalina y trabaja uno más acelerado y todavía mejor, porque busca uno la excelencia”, expresó.

Por eso siguió disparando su cámara, porque al trabajar para una agencia, una agencia internacional, “tenemos que buscar una foto diferente para todos los medios. Puedo traer lo mismo, pero buscarle otro ángulo, para que la puedan retomar los medios y representen el trabajo de uno”, abundó.

Música del mariachi anestesia el dolor

Llegaron los deportistas panamericanos y Rayita tomó imágenes del mariachi y los rostros llenos de alegría de los atletas que, con sus medallas, familiares y banderas tricolores, fueron fotografiados.

“Yo también estaba contento. Obviamente, mi trabajo siempre me ha emocionado, me ha gustado. Lo disfruto, porque cada cobertura es diferente y la trabajo como si fuera el primer día. Siempre trato de hacer una labor que me debe llenar. Y en ese momento me olvidé del dolor y entré en un trance de ‘no me pasó’”, dijo.

Nuevamente seleccionó sus fotos, las mandó y misión cumplida, y luego el relajamiento por haber mandado su material y al momento de subirse al camión, para el traslado a la Terminal 1, fue cuando volvió a sentir el dolor en el pecho, un compañero del periódico Record le preguntó si estaba bien y él dijo que sí, que sentía dolor, pero podía respirar, pensó que no era tan grave, pero después de los minutos sintió la intensidad.

Llegó a su casa de noche, dejó el equipo de trabajo, fue a un consultorio particular y la doctora que lo atendió le dijo que al día siguiente debía tomarse una radiografía, misma que dejó ver la lesión, por lo que tuvo que acudir al IMSS para tener su incapacidad, pues necesitaba mínimo tres meses para que “soldaran” bien sus huesos fracturados.

Ya en el IMSS, la doctora que lo atendió envió otra placa, pero en lugar de verla en un monitor de computadora o en un aparato especial para ello, la revisó en su celular y le aseguró que no había lesión y sólo le dio un día de incapacidad.

A la salida de la clínica, Guillermo Granados llamó a su jefa para comentarle el diagnóstico y ella le respondió que se tomara el tiempo necesario para su recuperación, ya enterada de que existía un apoyo económico establecido en el Contrato Colectivo de Trabajo del SutNotimex por el cual él podría recuperar el gasto derivado de los rayos X y medicamento.

Después de cinco días, pese a tener todavía un poco de dolor, se presentó a trabajar y también llevó las facturas para que la empresa le hiciera el reembolso y tuvo una respuesta negativa, porque el Contrato Colectivo de Trabajo ya no era efectivo, según le explicaron.

Constanza López le expresó que no se preocupara, que hablaría con Manuel Ortiz, entonces director de Noticias Internacionales y su jefe inmediato, quien a su vez le dijo a Rayita que hablara con Juan Canché, subdirector de Administración.

Memo Granados acudió a la oficina de Canché, donde la secretaria le dijo que no estaba, pero dejó los documentos de las facturas para su reembolso y de ello nunca recibió respuesta, sumado a que Constanza y Manuel fueron despedidos por Sanjuana Martínez.

Trabajar pese al dolor

Rayita sentía dolor cuando cargaba la maleta de trabajo, pero aun así se incorporó a sus labores, “porque obviamente en la Agencia estaban muy tensas las cosas y por cualquier cosita estaban corriendo al personal. Me decía ‘si me quejo por algo, me van a correr’ y yo no quería darles motivos para que me despidieran”, contó.

Desde su trinchera laboral se dio cuenta de la situación difícil para los compañeros, de tanta humillación y prepotencia por parte de la directiva, porque varios de ellos se sentían superiores a todos y con la razón, a pesar de sus errores operativos.

Tras el despido de Constanza y Manuel llegó Isaac Esquivel a la subdirección de Fotografía, a quien ya conocía y por ende se dio un trato cordial y de respeto, pues el problema fue administrativo, con la quita de prestaciones que se reflejó en el salario, al cual mermó en un 50 por ciento.

La creación del sindicato de Sanjuana Martínez

Pronto empezó un hostigamiento en la Agencia, porque Jesús Rodríguez, quien ofreció a la dirección de la Agencia encabezar la creación del sindicato patronal, el SiNotimex, habló con él y le ofreció las “perlas de la Virgen”.

En un encuentro casual en la redacción, Rodríguez lo invitó a la formación de un sindicato; “la verdad, no me interesa”, le respondió sin dificultad porque “sabía que iba a ser un sindicato de la empresa, pues a él lo conozco, él era gente de Conrado (García, el secretario general del SutNotimex que huyó por supuesta corrupción) y supuse que Jesús le dijo a la empresa cómo hacerle para afectar al SutNotimex”.

Después de la negativa, Rayita padeció la letanía para querer convencerlo de dejar el SutNotimex y formar parte del SiNotimex, de Sanjuana Martínez.

Dignidad sindical y personal sobre el dinero

Su situación llegó hasta Erick Muñiz -superior en el cargo a Isaac Esquivel-, quien le explicó que había sido considerado para ser beneficiado con un mejor salario y una plaza de confianza, pero para lo cual debía renunciar al Sutnotimex.

La oferta fue pasar de 10 mil 500 a 16 mil pesos de salario mensual, a lo cual Rayita le preguntó si podía hablar “derecho” con él. Con una respuesta afirmativa del directivo, el fotógrafo expuso: “Sabes qué, Erick, la verdad no te creo, porque cuando ustedes llegaron dijeron que íbamos a ganar 18 mil pesos, eso nos vendieron de idea, y en lugar de darnos 18 mil pesos, nos bajaron el sueldo, nos quitaron todas las prestaciones y quedamos debajo de lo que ganábamos.

“Por eso no les creemos. Además, otra de las cosas, en la empresa tengo 15 años y si te firmo ahorita, tú el día de mañana me puedes correr y ya no me vas a reconocer mi antigüedad. Entonces, la verdad, no”, le respondió.

Erick Muñiz habló por teléfono con alguien, quien le aseguró que Memo Granados no perdería su antigüedad, pero ante la duda, Rayita le comentó que valoraría la propuesta, que lo analizaría con la familia y le resolvería. “Que sea lo más pronto posible, porque no tengo tanto tiempo para esperar”, escuchó de su interlocutor.

Al día siguiente habló con Muñiz. “¿Sabes? te agradezco mucho que me hayas tomado en cuenta para el proyecto del nuevo sindicato, pero prefiero quedarme con el SutNotimex. Pero quiero que me digas algo ¿esto no va representar motivos para que me corras, verdad?” El directivo aseguró que no, que siguiera adelante con el trabajo. La promesa duró un mes, porque después a Rayita lo llamaron al área de Recursos Humanos.

Habló con Isaac Esquivel, quien sin rodeos le soltó: “ya te van a correr, pero no es cosa mía”. La respuesta de Memo fue: “sí, ya lo sé, no es cosa tuya. Recuerda que te lo dije, desde el momento en que ya no quisieron darme mis vacaciones, y a todos los demás sí, yo ya sabía que me iban a correr. Ya estaba marcado porque no quise meterme al nuevo sindicato y no aceptar ser de confianza. Contigo no hay ningún problema”.

Después se fue a ver a un licenciado de la Agencia, quien efectivamente le dijo que la empresa ya no requería de sus servicios, sólo así, como le dijeron a muchos, sin un motivo.

Ante la petición de un oficio de su despido, vino una negativa de la empresa. Irónicamente, sólo pudo tomar una fotografía de la propuesta económica de su liquidación.

La cifra sólo reconocía la antigüedad de 10 años de laborar en Notimex y menos del 50 por ciento de una liquidación conforme a la Ley Federal del Trabajo. “No me conviene esto”, le precisó Granados de la Vega al representante de Notimex, quien desconoció la antigüedad y sólo se limitó a decir: “hábleme mañana para ver si se puede aumentar algo”. Pero al día siguiente, la respuesta no fue ni medianamente mejor. Rayita no firmó ningún documento, pues era claro el incumplimiento a la Ley y falta de credibilidad de la empresa en esos actos.

Es defender la dignidad

A mediados de diciembre de 2019, Guillermo Granados salió de Notimex con las manos vacías, tras entregar todo el equipo fotográfico, lo cual quedó documentado y videograbado, pero también sin ningún pago por su despido injustificado.

Salió de la empresa y fue directamente con Héctor Colón y Adriana Urrea, ella secretaria general del SutNotimex, quienes lo presentaron con el abogado encargado del caso para iniciar la demanda contra Notimex.

Sobre el sentimiento de ser despedido después de 15 años de laborar en Notimex, Guillermo Granados expresó: “ellos estaban en su papel de querer hacer daño y lo consiguieron, pero yo ya estaba programado para ese momento. Ya estaba programado. Sí, da coraje, impotencia y te sientes con ganas de soltar un trancazo, aunque sea, porque hablan con un cinismo que ni ellos entendieron lo que estaban haciendo”.

La sensación del nudo en la garganta al despedirse de sus compañeros de trabajo le impidió terminar de hablar, al tiempo que escuchaba: “hay otra forma, fírmales”.

Rayita sólo tuvo una respuesta para explicar la razón de su negativa a afiliarse al sindicato blanco de Sanjuana Martínez. “Te voy a decir por qué, por dignidad. No me gusta lo que están haciendo. Están haciendo las cosas mal. Ellos vinieron con una fachada de que iban a cambiar esto, de que la 4T iba a ser diferente a todos y sí es diferente a todos, pero salió mal, salió peor”.

Alguien le advirtió “pero, vas a perder todo”. Pero Guillermo Granados, Rayita, se mantuvo firme. “Pues sí, voy a perderlo, pero no hay otra forma, más que defender tu dignidad. No hay otra forma, entonces, adiós”.

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