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Abundantes y abrumadores, los daños que genera el Estado a huelguistas en Notimex

Ciudad de México, 31 de enero 2022

Por José Luis Simón/ARTÍCULO DE OPINIÓN

El gobierno está más obligado a cumplir con la ley y proteger a los trabajadores”, afirmó el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, en su conferencia del 20 de diciembre del 2020.

Si esas palabras se cumplieran tan sólo en una pizca, el presidente ya habría resuelto a favor de los trabajadores la huelga en Notimex, Agencia de Noticias del Estados Mexicano.

Son tan abundantes y abrumadoras las pruebas de las violaciones laborales y de derechos humanos de la directora Sanjuana Martínez que esta huelga, que está por cumplir dos años el próximo 21 de febrero, no tiene razón de existir.

Pero en la autollamada Cuarta Transformación nadie quiere ver lo que a simple vista ve la sociedad: ¡una injusticia laboral!

De esta forma, los huelguistas, en su mayoría mujeres, suman días y días en la calle, porque allí están los cuatro campamentos en los que hacen valer su derecho constitucional de huelga, que es violentado todos los días por Martínez Montemayor sin que nadie en el gobierno le ponga un alto.

Día a día, los huelguistas son víctimas de una cadena de daños originados por el Estado, al negarse a dar solución a la huelga.

Porque, por un lado, en lo judicial quedó demostrado que todos están con las manos limpias, no son corruptos y mucho menos criminales, como vocifera Sanjuana Martínez, quien recibió un duro golpe por la decisión del juez de control Ganther Alejandro Villar Ceballos de no vincular a proceso penal a la secretaria general del SutNotimex, Adriana Urrea, en la denuncia penal interpuesta por la funcionaria pública por supuesto delito de ejercicio ilícito de servicio público.

Por el lado laboral, la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje dio laudos favorables a reinstalación a las 42 demandas individuales de integrantes del SutNotimex, lo que significa que la administración de Martínez Montemayor no ganó ni una y se agiganta la evidencia de su pernicioso proceder en contra de los trabajadores desde el inicio de su gestión hasta la actualidad.

Con esta negativa a la solución favorable a los trabajadores, el Estado mantiene en la calle a los huelguistas y los somete a un desgaste constante. Una velada represión permanente, porque no es necesario el policía con su escudo y garrote para agredirlos, sino la falta de un salario, que significa un golpeteo devastador en su salud física y mental, así como en su bienestar y estabilidad social.

Para los huelguistas, la falta de un ingreso se traduce en todo tipo de carencias y deprime más a la hora de sentarse a la mesa. Ya ni se diga enfermarse en tiempos de pandemia y no tener dinero para los medicamentos. También están la ropa y los zapatos desgastados, los gastos de los niños y jóvenes para ir a la escuela, el pago de la renta o de la vivienda de interés social y demás.

Otro de los daños que genera el Estado sobre los huelguistas es el dolor; sí, ese que surge ante la enfermedad de un familiar y no poder hacer nada por proveer de medicamentos para mejorar su salud; ver fallecer a un ser querido: un padre, una madre o un hermano. Los huelguistas lo han vivido.

En medio de la mayor pandemia que envuelve al mundo, el Estado también expone a los trabajadores al Covid-19 y sus variantes, porque jamás pudieron cumplir con la medida “Quédate en casa”, por ir a los campamentos; muchos han enfermado de gravedad.

Ómicron, la última variante, es devastadora para los defensores de sus garantías laborales. A la fecha, suman más de 19 contagiados, mientras el Estado sólo contempla a los trabajadores, se agazapa y espera que decaigan por enfermedad o muerte para derrotarlos en esta huelga.

Con la falta de solución a este conflicto, el Estado ha consentido la violencia que trabajadores protegidos por Sanjuana Martínez han cometido en contra de los integrantes del SutNotimex, como aquel que agredió por la espalda y derribó a un huelguista. Lo más crudo fue la amenaza de muerte a los sindicalistas durante el plantón en Palacio Nacional, y ya ni se diga de los riesgos que se enfrentan por estar las 24 horas en los campamentos ubicados a pie de calle.

El Estado violenta a los trabajadores al privarlos de bienestar, desarrollo, igualdad y, principalmente, de la justicia en todas sus representaciones.

Los somete y coloca más allá de la pobreza extrema por ingresos, lo que significa que no tienen recursos para comprar la canasta básica de mil 879 pesos, al costo de noviembre anterior y con la inflación anual en 2021 de 7.36 por ciento.

 “Que no haya sufrimiento, que haya mucha alegría, mucha felicidad y no olvidar que sólo siendo buenos podemos ser felices”, expresó el presidente Andrés Manuel López Obrador en su mensaje de Año Nuevo 2022. Y, sí, eso esperan y quieren los huelguistas del SutNotimex por parte del gobierno.

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